Ilusiones

12 Nov

Te vuelvo a extrañar, aún a sabiendas que tu presencia existe en mí, aún sabiendo que tu vibración me acompaña, pero es inevitable no extrañarte.

Días como hoy, la esperanza queda anclada, la realidad me mira de frente a la cara, y yo no logro sostenerle la mirada, me amedrenta.

Hoy, hasta parece que todo es una fantasía de mi ilusa mente, ¡pobre, tonta y vana mente! que creyó en el amor.

Hoy te extraño más que nunca, aunque tu espíritu esté anclado en el mío y viceversa. Te extraño y tengo celos hasta de mi propia sombra.

De la sección del desatino: “Turbulencias”

25 Nov

Me falta claridad, no de aquello que quiero o aquello que soy. Me falta claridad en momentos cruciales donde me pierdo angustiosamente por las dudas de aquello que no es certero.

Hoy estoy reflexionando, pensando que me he equivocado de una manera vertiginosa, y lo peor es que hasta hoy no lo vi claro, hasta hoy no supe de mi realidad.

Había estado cubierta, -mi mente, digo- por una capa de niebla que no me dejaba, y hoy, vengo a confirmar que estuve cerca del borde del abismo de la locura.

Me creí y me creí una fantasía -bella fantasía, valga aclarar- y casi caí al abismo aquel de la estupidez humana donde no existe la cordura y todo por culpa de mi ceguera.

¡Qué torpe he sido! ¡Ay, Dios! ¡Qué torpe soy! ¿Por qué creer en la ensoñación y no ver la realidad? Francamente, ¡qué duro es el corazón! y ¡qué tonta la razón! que tampoco ayudó a tener claridad.

De la sección del desatino: “Confusiones”

25 Nov

Me doy cuenta que lo que yo creía tan cierto, era solamente una idea sin fundamento, una constante ansía, un afanoso deseo del cual voy poco a poco despojándome.

Me doy cuenta, y así lo confirmo, que tu amor nunca fue verdadero, que solo fue un automático sentir como respuesta a lo que yo espero.

Me doy cuenta que me confundí, que me volqué tan estrepitosamente en un deseo profundo, un deseo por confirmarle a mi alma lo incierto.

Y hoy solo queda la pena, solo queda el dolor y la desazón por reconocer que todo, todo, todo fue un error.

De la sección del desatino: “Libertad”

25 Nov

Te dejo libre, como el viento que corre a prisa para librarme de las cadenas que yo misma puse.

Te dejo correr, para que corras lo más rápido que puedas, para que corras y ya no me veas, y ano me sufras por tanta cadena/condena que te querido poner.

Te dejo libre, esperando, claro está, que un día regreses, pero si vas a regresar será por tu cuenta, no porque yo te obligue. Tan solo recuerda, esa libertad es toda tuya, no es pasajera, pero ¡cuidado! si has de volver, vuelve pronto. No vaya a ser que si te tardas ya no me encuentres. Yo no estaré aquí siempre.

De la sección del desatino: “¿Ilusión o verdad?”

25 Nov

Todo fue una ilusión de mi parte, un afanoso, casi inevitable deseo de encontrar lo que aparecía en sueños, y me aferré a la idea esa de amarte, y te amé con todas mis fuerzas, con un creciente amor que no sabía que era capaz de experimentar, de sentir.

En esa ilusión, te hice parte mía, te abarqué todo, te dejé sin salida; y hoy me doy cuenta que mi amor ha crecida y la diferencia es abismal comparada con la del principito.

Hoy creo que te he cautivado y que te he apresado con tanto amor que sale de mi pecho, y tú me respondes de acuerdo a lo que yo espero, pero entonces ya no sé si lo que sientes es verdadero o si tan solo es el eco de mi anhelo.

De la sección del desatino: “Tu ausencia”

25 Nov

Esta tu ausencia que no es física, no porque no estés la siento, es una ausencia incomprensible, que me quema por dentro, me estruja, me delata, me mortifica y me deja ver lo mucho que te quiero.

Quiero ser tu luz, ese gran amor que ha formado parte de ti por muchos sigas, pero que has olvidado por el paso del tiempo.

Quiero ser, sin duda quiero ser el manantial que te llena, que te baña, que te espera, que te goza, que te abarca. Quiero ser tu todo, como vos lo sos para mí, quiero ser siempre en ti, sin angustias, sin reparos, siendo yo y siendo tú.