Ilusiones

12 Nov

Te vuelvo a extrañar, aún a sabiendas que tu presencia existe en mí, aún sabiendo que tu vibración me acompaña, pero es inevitable no extrañarte.

Días como hoy, la esperanza queda anclada, la realidad me mira de frente a la cara, y yo no logro sostenerle la mirada, me amedrenta.

Hoy, hasta parece que todo es una fantasía de mi ilusa mente, ¡pobre, tonta y vana mente! que creyó en el amor.

Hoy te extraño más que nunca, aunque tu espíritu esté anclado en el mío y viceversa. Te extraño y tengo celos hasta de mi propia sombra.

Sáname

20 Feb

Sáname, del dolor de la pérdida, del dolor del desamor. Sáname los miedos, sana las heridas que por hondas no terminan de sanar.

Sáname, que no quede rastro de dolor en mi angustiado corazón que late a mil por hora por esta energía que me cubre y que consume.

Sáname, pues no veo el camino, tampoco la salida porque mi angustiosa alma no me deja ver la verdad de todo el propósito de mi existencia.

Sáname, para ver tu luz, la nuestra; para saber que no soy presa del olvido de tu espíritu que me produce tanta ansiedad. Sáname, sí, para amarte en libertad.

Desesperanza

30 Ene

Hay días que no sabes que pensar, donde los miedos te dominan y ni por más que busques ves la luz.

Hay días que tu ama queda en un letargo infinito porque todo lo que has creído verdadero se ha vuelto tan incierto.

Hoy es uno de esos días donde intentas sosegarte, donde intentas abrazarte y decirte en vano que creas en lo imposible.

Hoy, repito, hoy es uno de esos días donde reina la incertidumbre y la falta de esperanza.

De la sección del desatino: “Turbulencias”

25 Nov

Me falta claridad, no de aquello que quiero o aquello que soy. Me falta claridad en momentos cruciales donde me pierdo angustiosamente por las dudas de aquello que no es certero.

Hoy estoy reflexionando, pensando que me he equivocado de una manera vertiginosa, y lo peor es que hasta hoy no lo vi claro, hasta hoy no supe de mi realidad.

Había estado cubierta, -mi mente, digo- por una capa de niebla que no me dejaba, y hoy, vengo a confirmar que estuve cerca del borde del abismo de la locura.

Me creí y me creí una fantasía -bella fantasía, valga aclarar- y casi caí al abismo aquel de la estupidez humana donde no existe la cordura y todo por culpa de mi ceguera.

¡Qué torpe he sido! ¡Ay, Dios! ¡Qué torpe soy! ¿Por qué creer en la ensoñación y no ver la realidad? Francamente, ¡qué duro es el corazón! y ¡qué tonta la razón! que tampoco ayudó a tener claridad.

De la sección del desatino: “Confusiones”

25 Nov

Me doy cuenta que lo que yo creía tan cierto, era solamente una idea sin fundamento, una constante ansía, un afanoso deseo del cual voy poco a poco despojándome.

Me doy cuenta, y así lo confirmo, que tu amor nunca fue verdadero, que solo fue un automático sentir como respuesta a lo que yo espero.

Me doy cuenta que me confundí, que me volqué tan estrepitosamente en un deseo profundo, un deseo por confirmarle a mi alma lo incierto.

Y hoy solo queda la pena, solo queda el dolor y la desazón por reconocer que todo, todo, todo fue un error.

De la sección del desatino: “Libertad”

25 Nov

Te dejo libre, como el viento que corre a prisa para librarme de las cadenas que yo misma puse.

Te dejo correr, para que corras lo más rápido que puedas, para que corras y ya no me veas, ya no me sufras por tanta cadena/condena que te he querido poner.

Te dejo libre, esperando, claro está, que un día regreses, pero si vas a regresar será por tu cuenta, no porque yo te obligue. Tan solo recuerda, esa libertad es toda tuya, no es pasajera, pero ¡cuidado! si has de volver, vuelve pronto. No vaya a ser que si te tardas ya no me encuentres. Yo no estaré aquí siempre.