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Geraldine

23 Oct

Han pasado tantos años y mi corazón sigue sintiendo tu ausencia…

Me he acordado de aquél recuerdo lejano del día de tu partida.

 

Hoy espero que me escuches, amada hermana mía,

ruego que me perdones el no haberme podido despedirme de vos.

 

Hoy, ruego al Padre te lleve hasta donde estés mi amor,

y este pensamiento de gratitud por haberme escogido como tu hermana

y por haberme acompañado durante tu estancia con nosotros.

 

Te recuerdo hoy, el día de tu partida

y te mando estos versos para que al escucharlos, al leerlos,

seas del todo libre y cumplas el propósito,

el hermoso destino de tu vida.

 

Te amo hermana mía,

sé feliz hoy, sé feliz de por vida.

Hoy me despido de vos, ¡hasta pronto hermana mía!

hasta que nos volvamos a encontrar en el momento de mi partida.

 

Te amo Gerald,

te amo y te extraño hermana mía.

… ¡Sé feliz! ¡Sé vos misma!

Carta a mí

6 Ene

Te amo con mucha intensidad.

como pocas veces has sentido.

Te amo fuertemente, sin tiempo, sin medida

¿me reconoces?, ¿me encuentras?.

 

Estoy en cada sueño, en cada susurro,

en cada jornada que caminas cada día.

Estoy y he estado contigo todo el tiempo

deste tu creación como alma de luz.

 

Estoy y he estado siempre en cada vida,

en cada experiencia vivida,

¿me sientes?, ¿me recuerdas?

 

Levántate, despierta ya,

aprende a encontrar el amor.

Yo cada día estoy contigo

encuéntrame en tu corazón.

 

Despierta, no temas a la vida.

Despierta, que debemos descubrirnos.

Levántate y ve el amor.

A la Casa del Despertar

25 Mar

Si mi vida siempre fue de melancolías y vacíos no fue por no tenerte cerca aunque fuera al otro lado del mundo, sino por no descubrirte, por no saber que existías y quizá y mucho, realmente mucho, por confundirte.

Entonces llego el día en que entré por esa puerta, donde reconocí quién era yo y quiénes ellos. Fue el día del reencuentro, del más maravilloso encuentro que jamás pudiera imaginar.

Y seguí llenando de amor el alma al fundirme en las miradas, al fundirme en todo abrazo que me daba tanta paz. Ah, si tan solo pudiera liberar el alma para quedarme en ese abrazo, para quedarme en ese amor, para sentirme tan completa..

¡Cómo te extraño, casa mía! Extraño tus maravillas, tu calor, el gran amor, y esa Hermosa percepción de tener un techo juntos… ese techo donde aún me queda por descubrir el AMOR…

A Geraldine

23 Mar

¿Por qué con el transcurrir de los años me sigo acordando? Fue muy corta vida, pero así te quise, recuerdo los momentos cuando querías estar todo el tiempo a mi lado, y es que eras mi hermana, la pequeñita de la casa…

Hoy te recuerdo con todas las ganas, y mi corazón se vuelca de sólo pensarte, y, ¡ay! qué vacío enorme, que dolor tan grande el sentir tu ausencia. Sólo pienso que si para mi fue difícil, ¡cuánto más para mis padres! Pues es que te fuiste cuando eras un chote.

¡Oh, mi hermana linda! Fuiste muy hermosa, y de entre las rosas fuiste la más hermosa… ¿Por qué nos dejaste? ¿Por qué el buen Padre nos concedió la gracia de tenerte solamente por unos pocos años?

Eras mi compañerita, ¡y a la larga ibas a ser mi mejor amiga!. Ahora siento tu falta… ¡Cómo tu ausencia quema mi corazón! que hasta un torozón se hace en mi garganta. Sin embargo, sólo me resta agradecerle a Dios esos pocos años que te dio de vida.

A 22 años ¡Ah, cuanto dolor!

Escrito el 23 de octubre de 2004

!Y cuánta alegría por saber que sigues viva! Te amo hermana. Gracias por estar siempre cerca.

A ti mi amiga -Margarita.

23 Mar

Es pensando en ti mi amiga, que hoy decido escribir estas líneas. Esperando que algún día tengas acceso a ellas y puedas darte cuenta de lo importante que fuiste en mi vida. Siento mucho si no siempre ¨fui¨ lo que siempre quisiste, pero en mi corazón quedaron grabadas tus palabras y plasmados tus recuerdos.

Gracias por los consejos, esos consejos valiosos que un día me diste, porque en medio de mis quejas, alegrías, temores y sufrimientos, sólo vos pudiste ver y sentir en aquél tiempo la mujer que yo era y todo lo que podía Ser y Hacer en esta vida.

¿Pero qué nos pasó? Es algo que no entiendo. Después de tanto cariño talvez sentiste que yo no te daba tu lugar de amiga, y es que a lo mejor en esta relación te entregaste más de lo que pude dar yo. Hoy, recapacitando de lo que ha sido mi existencia, una cosa puedo ver muy clara en medio de todos mis pensamientos: Siempre has estado ahí. Aunque no te hagas presente has estado acompañándome siempre en mi mente, y quizá te has dado cuenta, pero hay algo que quiero enfatizar este día: No importa cuán lejos estés o hayas estado todos estos años, pues en mi corazón quedaron clavados los recuerdos gratos… ¿recuerdos gratos? ¡Ah, que mente selectiva! Mi mente tiene la bella capacidad de borrar todo lo negativo y sólo quedarse con lo bueno y positivo, aunque he de decir que entre nosotras sólo hubieron cosas buenas. Pero decía de los recuerdos gratos, no sólo los recuerdos, sino que en mi mente aún resuenan tus palabras como un eco constante, y es precisamente eso no lo que no me permite olvidarte, sino más bien lo que me hace querer recordarte, y escribir este día para decirte (aunque se que lo dije algún día) que eres mi mejor amiga. Se que han pasado muchos años y el silencio se ha hecho presente, pero no te creas, no es sólo contigo, fue toda mi mente y también mis manos que se negaron a seguir escribiendo… y que lindo Dios que en medio de todo esto, me hace resurgir de entre las cenizas y me da alas para volar como el águila y tener mi visión más clara.

Oh, mi amiga, gracias por tu mano, porque siempre estuvo para darme apoyo; gracias por tus palabras, porque son como luz en mi corazón,  esclarecen y me ayudan siempre a alumbrar mi camino.